viernes, 3 de agosto de 2007

Mi primera vez....


Fue hoy aquí, en Río Grande, a los cincuenta y pico de mi edad...
En el club John Goodall. Mi primera milonga...
Las expectativas antes de llegar eran miles y de todas clases.
Primeros zapatos para bailar tango. Quiénes irían? No tendría que haber arreglado con Silvia un horario para ir juntas? Darío...iría?
Y llego y de afuera: nada. Todo oscuro. Pensé " esto se suspendió y nadie me avisó".
Igual bajo del auto y al entrar allí estaba la milonga en ciernes, poca gente, lo ví de lejos al profe, saludé a gente de la primera mesa a quien no conocía, a la de la segunda donde se encontraban compañeros de mi curso de tango, y en la tercera estaba Nelly - la mamá de Julio - a quien yo le había avisado vía sms de la milonga.
Me senté con ella y sus amigas, pero me sentía rara y no bien del todo. Pero charlaba con Nelly. La música de tango inundaba el lugar, mas nade bailaba.
De pronto salió el profe con su hija: MUY BIEEN!!! La gente aplaudió y Luis volvió a recordarnos que en la milonga no se aplaude, que no es un espectáculo.
También había hecho mucho hincapie Luis en eso de que en las milongas toman agua, así que compré un agua, que la terminó pagando Nelly.
Y nadie bailaba...
De pronto lo veo llegar a Noel..en un punto se acerca, cuenta que está con Carolina y un amigo...me voy a su mesa.
Nadie baila, en un punto decimos con Noel que cuando haya algunas personas bailando salimos...y así fue.
Bailamos muchas veces, Y YO: CON MIEDO, CON RECELO, CON PARANOIA...
Después me sacó a bailar Pablo, luego Cristian, y yo siempre sientiéndome tan mal...como bailando tan mal..."si yo en las clases, cuando me saben llevar bailo mejor..." pensaba.
Deseaba que me sacara a bailr Sebastián porque con el me entiendo bastante, y luego me alienta mientras me trata de Usted y me dice..."como progresó..."
Pero esta ves Sebastián: ni bola.
Y finalmente llegó este otro compañero que está entre los más avanzados, que iba a ser el tesorero del club, y me sacó a bailar y yo abrí el paraguas antes que llueva diciéndole...."si me tenés paciencia..."
Y en un momento él paró de bailar y me dijo, es fácil: pensá que estás bailando un lento con tu novio, tu marido, tu amante...te dejás llevar...Y ahí fue fantástico realmente, me acerqué más, me relajé más, junté mi mejilla a la suya, y...me salió.
Esa fue mi primera vez en la milonga: difícil, llena de vergüenza,un poco dolorosa, pensando que no iba a poder llegar hasta el final y lográndolo y deseando que esto se repita POR FAVOR!!!

1 comentario:

mariana mercedes dijo...

acaris, me parece fantástico lo que hiciste, Grande mi hermana que baila milonga!!!!!!qué bueno, te felicito, te aliento porque estás llena de sorpresas:BUENAS!!!!!!!!!COMO SIEMPRE.
tE ADORO ,Mar
no le dé mis saludos a Sebastian...