domingo, 27 de octubre de 2013

27 de octubre de 2013

Ayer ya, 27 de octubre, a tres días de celebrar los 30 años de Democracia, a tres años de recordar la muerte de Néstor Carlos Kirchner tuvimos elecciones.
En Río Grande, nuestro candidato a Senador, para continuar el mandato en el que está, que asumió luego de la muerte de nuestro querido amigo y compañero José "Pan crudo" Martínez, Osvaldo López, a través del EPDV, no entró.
Cosechó lo que sembró y fue una muy buena cantidad de votos, votados, no logrados con acuerdos de cúpulas, no de partidos políticos "grandes", no ofreciendo planes o prebendas futuras, sino explicando proyectos.
Proyectos que tienen que ver con la gente de Tierra del Fuego, con la gente de la Nación. No con las corporaciones, sino con la gente.
El día de hoy, fue sólo un principio.
Como decía Alfredo Zitarrosa en su canción:

Crece desde el pie, musiquita,
crece desde el pie
uno dos y tres, derechita,
crece desde el pie.
Crece la pared por hiladas
crece la pared
crece desde el pie amurallada
crece desde el pie.
Crece desde el pie, musiquita,
crece desde el pie
uno dos y tres, derechita,
crece desde el pie.
Crece la pared por hiladas
crece la pared
crece desde el pie amurallada
crece desde el pie.
Dentro de su lata la mata
crece desde el pie,
crece desde el pie la fogata
crece desde el pie.
Crecen los mejores amores
crecen desde el pie,
para sus colores, las flores
crecen desde el pie.
Crece desde el pueblo el futuro
crece desde el pie,
ánima del rumbo seguro
crece desde el pie.
Cantan para usted los cantores
crecen desde el pie
un poco de fe y los tambores
pueden florecer.
Crece desde el pie la mañana
crece desde el pie
el sonido de la campana
crece desde el pie.
Crece desde el pie la semana
crece desde el pie
no hay revoluciones tempranas
crecen desde el pie.
No olvides que el día y la hora
crecen desde el pie
después de la noche la aurora
crece desde el pie.
Crece la pared por hiladas
crece la pared
crece desde el pie amurallada
crece desde el pie.
No olvides que el día y la hora
crecen desde el pie
después de la noche la aurora
crece desde el pie.
Crece desde el pueblo el futuro
crece desde el pie
ánima del rumbo seguro
crece desde el pie.

Y así será este proyecto, seguirá creciendo desde el pie, seguirá madurando, seguirá juntando voluntades, formando cuadros, entremezclándose con la gente de a pie...seguirá creciendo desde el pie.
Apuesto a ello!

miércoles, 9 de octubre de 2013

Julio Cortázar: Los Amantes





¿Quién los ve andar por la ciudad
si todos están ciegos ?
Ellos se toman de la mano: algo habla
entre sus dedos, lenguas dulces
lamen la húmeda palma, corren por las falanges,
y arriba está la noche llena de ojos.

Son los amantes, su isla flota a la deriva
hacia muertes de césped, hacia puertos
que se abren entre sábanas.
Todo se desordena a través de ellos,
todo encuentra su cifra escamoteada;
pero ellos ni siquiera saben
que mientras ruedan en su amarga arena
hay una pausa en la obra de la nada,
el tigre es un jardín que juega.

Amanece en los carros de basura,
empiezan a salir los ciegos,
el ministerio abre sus puertas.
Los amantes rendidos se miran y se tocan
una vez más antes de oler el día.

Ya están vestidos, ya se van por la calle.
Y es sólo entonces
cuando están muertos, cuando están vestidos,
que la ciudad los recupera hipócrita
y les impone los deberes cotidianos.

jueves, 3 de octubre de 2013

Reconocimientos

La Negra

“Mi historia, es una historia colectiva, de militancia como opción en la vida para no andar por ahí mirándose solo el ombligo, es caminar con la memoria viva, con mis ausencias que son las ausencias de todo un pueblo, ausencias que son futuro”, esto dijo la Negra -Élida Deheza- en el mes de agosto cuando le entregaron el reconocimiento “Evita compañera”, en el Senado de la Nación.

La conocí en el 91, por entonces yo estaba en la Secretaría General de ATE
Una tarde vino al sindicato con otra compañera, yo las había visto antes y sabía sus nombres, Silvia y la Negra, y estaban en el Sindicato docente.
La razón por la cual le decían Negra era evidente, por el color de su piel, muy oscura realmente, su pelo también era negro y lacio, largo hasta los hombros, con raya al medio y un pequeño flequillo. Usaba anteojos. Cuando hablaba era impresionante, se hacía un silencio de biblioteca, todos la escuchaban.
No hesitaba al hablar no tenía muletillas o sólo una y muy simpática –al menos a mí me parecía “no sé si soy clara compañeros”, por ahí se tragaba las eses porque es de Santa Fe.
Y era clara, más “claro” echale agua decíamos.
Era portera en el Centro Polivalente de Arte, no docentes les decían, nosotros preferíamos el término de “auxiliares de la Educación”, en lugar de calificar por la no pertenencia a algún sector.
Nos seguimos viendo porque las acciones entre los dos sindicatos eran semejantes. Pasó un tiempo y no recuerdo de qué manera me enteré que ella había estado presa 6 años, detenida-desaparecida, militaba en el peronismo, y estuvo presa en Buenos Aires y Santa Fe.
Cuando Tierra del Fuego pasó a ser Provincia a principios del 92, los docentes nacionales desaparecieron como tales y un sindicato conjunto entre los docentes primarios y secundarios, en el Estatuto integraban a los auxiliares de la Educación, y la Negra quedó como una de las dirigentes del Sindicato.
En 1996, a 20 años del golpe, nos juntamos con otros dos gremios estatales, pasamos una película y se armó una mesa donde los dirigentes, daban testimonio de sus experiencias personales en el 76.
Cuando empezó a hablar la Negra, con su voz calmada, tranquila, cadenciosa, clarísima en sus apreciaciones, en la elección de las palabras, los calificativos, era exacta, se hizo un silencio de esos que se pueden cortar con cuchillo. Todos atentos.
La emoción por lo que ella había pasado y la bronca por el olvido y el perdón hicieron que el auditorio estallara en aplausos que parecían no terminar más. Yo me acerqué a ella cuando todo terminó, la abracé, la felicité por su palabras, ella se emocionó y lloró, yo también y comentó que pensaba que nunca habría podido contar sus experiencias públicamente, sólo a los más allegados, sus familiares, que era la primera vez que lo hacía.
Un día me di cuenta que la Negra se enrulaba un mechón de pelo entre los dedos, exactamente como hacía yo desde tiempos inmemoriales, y al hacérselo notar me contó que ella empezó a hacer eso cuando estaba presa. Contaba que era tanta la desesperación que sentía al estar encerrada, que deshacía con sus manos, la gomaespuma de la almohada y luego la del colchón, hasta que quedaba todo deshecho y que no podía evitarlo. Hasta que en un momento determinado empezó a mecerse el cabello, para no seguir destruyendo almohadas y colchones, y se le había quedado esa costumbre fijada desde hacía mucho tiempo y no podía evitarlo.
Lo mío, era una costumbre familiar.
En el año 2004 la Negra del S.U.T.E.F. (Sindicato único de Trabajadores de la Educación) como le decíamos, porque también había y sigue habiendo una Negra de la U.O.M. (Unión Obrera Metalúrgica), participó en una lista que hicimos entre A.T.E. y su sindicato para las elecciones de Directores para nuestra Obra Social unificada con la Caja de Previsión. Ganamos por un margen amplísimo, y la Negra fue Directora. En esos momentos, como la sede del Instituto estaba en Ushuaia solía viajar con otro compañero nuestro que era legislador provincial y había sido Director de la Caja de Previsión durante tres períodos, o sea: 9 años. Me imagino las charlas de esos dos amigos entrañables en los 400 km de ida y vuelta de Río Grande a Ushuaia todas las semanas durante tres años.
Luego de esos años en el IPAUSS (Instituto Provincial Autárquico de la Seguridad Social), la Negra ganó en las siguientes elecciones provinciales un cargo como Legisladora Provincial. Cuando terminó su mandato volvió a la Escuela donde siempre había trabajado y está trabajando ahí como portera, con su ética y su dignidad: intactas.
Le ofrecieron desde distintos partidos, puestos políticos los que uno tras otro rechazó.
Cada 24 de marzo nos encuentra en un lugar que erigimos entre todos, que hemos dado en llamar “Espacio para la Memoria”, y siempre y año tras año toma la palabra y todos nos seguimos emocionando.
En noviembre de 2010 testificó en Rosario en la causa en la que se juzgó y condenó a una parte de los genocidas del Servicio de Informaciones de esa ciudad, uno de los lugares en los que estuvo detenida.
Y esto lo sobrellevó con una entereza a prueba de todo, porque volver a recordar castigos y torturas debe ser algo terrible, pero ella siempre dijo: lo hago por los compañeros muertos, por los desaparecidos, tiene que hacerse Justicia, aunque haya pasado mucho tiempo.
Yo le entregué a la Negra mi reconocimiento de “auténtica compañera” hace muchos años, casi desde que la conocí, aunque no sigamos compartiendo los mismos espacios, hay un espacio que justamente va más allá de los partidos políticos, de los sindicatos, de tal o cual alianza, y es el Espacio de la Memoria, la Verdad y la Justicia.




Tenía que presentar una "semblanza" para el Taller de Periodismo virtual que estoy haciendo y elegí a la Negra. 
Mi correctora que es Laura Giussani, periodista, me escribió en la devolución: "Cristina, hermoso personaje el elegido. Por suerte, este país tiene tantas Negras (y Negros) que mantienen una conducta por la memoria que nos ha permitido ser un emblema en cuanto a memoria y justicia en el mundo entero. Gracias por presentárnosla"

Y yo Negra, agradezco haberte conocido, y reconocido

Oliverio Girondo: Gratitud

Lo escuché hoy a la tarde leído por una chica que se llama Loli Molina, que lee, escribe, toca la guitarra y canta. Me pareció hermosa y hermoso lo que cantaba y me pareció válido copiar el poema de Oliverio, para agradecer también no sólo a todo lo que el nombra sino justamente a su existencia y que sea recordado muchas veces por mucha gente

Gracias aroma
azul,
fogata
encelo.
Gracias pelo
Caballo
mandarino.
Gracias pudor
Turquesa
Embrujo
vela,
llamarada
quietud
azar
delirio.
Gracias a los racimos
a la tarde,
a la sed
al fervor
a las arrugas,
al silencio
a los senos
a la noche,
a la danza
a la lumbre
a la espesura.
Muchas gracias al humo
a los microbios,
al despertar
al cuerno
a la belleza,
a la esponja
a la duda
a la semilla
a la sangre
a los toros
a la siesta.
Gracias por la ebriedad,
por la vagancia,
por el aire
la piel
las alamedas,
por el absurdo de hoy
y de mañana,
desazón
avidez
calma
alegría,
nostalgia
desamor
ceniza
llanto.
Gracias a lo que nace,
a lo que muere,
a las uñas
las alas
las hormigas,
los reflejos
el viento
la rompiente,
el olvido
los granos
la locura.
Muchas gracias gusano.
Gracias huevo.
Gracias fango,
sonido.
Gracias piedra.
Muchas gracias por todo.
Muchas gracias.
Oliverio Girondo,
agradecido.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Dolor de ausencia...


Inicié el sábado temprano. Debía dar un examen de francés a las diez de la mañana, correr para llegar a tiempo a un acto donde me darían unas entradas para el teatro, volver a casa, ducharme y partir a la Feria del Libro al encuentro de algunos amigos. Allí estaba, emocionada por volver a abrazar a algunos afectos que hace rato que no veía cuando sonó el teléfono. Era mi hija. “Mamá, pensé que querías saberlo, Julio se murió. Te mando un gran abrazo!” “¿Cuándo? ¿A qué hora? ¿Estaba en la casa?”

Ahí nomás me llamó Juan, mi ex marido, dijo que no fue feo, que estaban todos juntos. Muy tranquilo, sin dolor. Bien. Mi angustia era incontenible. Hubiera deseado estar allí y abrazar a uno por uno.

Julio era mi cuñado, mi ex cuñado, el hermano mayor de Juan. Un tipo al que quise, y no puedo poner el tiempo de verbo en pasado, y quiero entrañablemente.

A poco de conocerlo me entero que era montonero, estaba casado, quería irse del país, pensaron con su esposa irse a Perú. Al final se quedaron. Cuando yo estaba embarazada él se recibió de abogado, tengo en mi memoria la imagen de la foto, todos juntos en línea en las escalinatas de la Facultad y él con su diploma en la mano y su sonrisa. La familia de Juan, venía de una familia de cantores, su abuelo era un recopilador, sus tíos tenían un cuarteto vocal, otra tía tocaba el piano y era una artista internacional, Juan y sus hermanos también cantaban con su mamá y su papá cuando eran chicos. Tocaban la guitarra, en las guitarreadas Julio siempre cantaba la misma canción: “Cueca de la viña nueva”, a mí me encantaba…como la cantaba, como la decía. jajaj era “su cueca”.
Trabajaba con comunidades eclesiales de base, creía firmemente en la Teología de la Liberación y en la Opción preferencial por los pobres.
Empezó a trabajar en Tribunales y junto con otros compañeros armaron una lista para oponerse a la conducción verticalista de su sindicato, ganaron. Empezó a militar en el sindicato. Cuando yo empecé en ATE, él me presentó a otros compañeros suyos peronistas, con los que habían militado antes de la Dictadura.
Fue el padrino de nuestro hijo mayor junto con mi hermana aparte de ser por supuesto nuestro testigo de casamiento.
Cuando pasaron los años y tuvo otra esposa y una hijita hermosa, veraneábamos juntos en Córdoba y también con otros hermanos de Juan y nos divertíamos mucho.
Pasaron más años y más separaciones, otra de él, la nuestra, pero nos seguimos viendo cada tanto.
Bancó a nuestro hijo Juan cuando se fue a Buenos Aires, lo encaminó, lo ayudó a conseguir su primer trabajo, siempre estuvo ahí, de fierro. Después lo bancó a Eliseo, el más chico.
Hace un año sabíamos que estaba enfermo, un cáncer de mierda, qué otra cosa! Este último año hizo todo lo que pensaba que le faltaba hacer. Se casó con su actual compañera, festejó con amigos y hermanos sus 60 pirulos, viajó a México.
Yo estoy en Río Grande aun llorando, pero sé que se fue tranquilo, como vivió: luchándole a la enfermedad pero finalmente aceptándola.
A la edad que tengo hace muy poco me dijeron: ”Y…la muerte es parte de la vida”
Lo sé…pero duele.
Duele saber que una no va a volver a verlo, ni a prometernos tomar el café que al final no tomamos, ni pensar en encontrarnos de casualidad o no en un cumple de Juanji.
Hace poco más de un año Julio vino con Juan a darnos el pésame por la muerte de mamá, me había sugerido al cura que fue a verla al Hospital, que fue su compañero de escuela,
Me dolió verlo flaco y dolorido cuando fui a su casa hace poco muy poco, pero me alegro de haber ido y haberlo abrazado y haber compartido dos buenas tardes con recuerdos y anécdotas. Y fue bueno y para nada doloroso que me agradeciera haber ido con Eliseo, me dijo que le había hecho mucho bien, me felicitó por él.


Se te va a extrañar compañero!

25 inviernos en la Isla de la Fantasía

“Odio a los indiferentes” decía Gramsci en 1917 y da bronca que los jubilados de Tierra del Fuego salgan a protestar ahora, ahora que los haberes se pagan en cuotas o en dos fechas diferentes, hasta ahora fueron indiferentes, no pensaban en el otro, cuidaban su propia quintita.
Los jubilados y ni qué hablar de los Legisladores, verdaderos hacedores de los desastres de los que fue objeto nuestra Caja de Previsión.

Como trabajadora del Estado fueguino -aclaro que jubilada desde hace un año- siempre milité en ATE, y desde ahí siempre tuvimos compañeros en el Directorio de la Caja, convertida luego en IPAUSS (Instituto Provincial Autárquico Unificado de Seguridad Social), por la conjunción con la Obra Social. 
Siempre advertimos a tiempo los cambios y siempre reclamamos. Y comparto con Gramsci que “Entre el ausentismo y la indiferencia, pocas manos, no vigiladas por ningún control, tejen el destino de la vida colectiva que la masa ignora, porque no se preocupa

En el año 1998 el gobierno de turno tomó prestados 200 millones de dólares de la Caja, para darles préstamos a sus amigos, convertidos de la mañana a la noche en poderosos. Fueron denunciados penalmente pero nunca procesados ni enjuiciados.
En el año 2000 otro gobernador propuso y la Legislatura levantó la mano, una jubilación anticipada, consiguió cambiar toda la cúpula judicial por una Justicia adicta, jueces jubilados con haberes altísimos y muy pocos años de aporte al sistema.
Nos regimos por un sistema de reparto y solidario en el que siempre creímos, pero no este, que al decir de un amigo, es un sistema solidario, pero a la manera fueguina, 40 millones de argentinos son solidarios con el pago de sus impuestos para que 20 mil privilegiados se jubilen 15 años antes que ellos con jubilaciones que en algunos casos superan el medio millón de pesos anuales. Son nuestros jubilados 50/50: Se jubilan a los 50 años con 50 lucas.

Desde siempre los docentes fueguinos se jubilaban tempranamente, digamos 40/42 años, pero desde el 2006, y eso me provoca verdadera indignación cercana al odio, a instancias del gobierno de turno (el mismo de los jueces) que nos reducía el salario, la Legislatura vota la “Ley de los 25 inviernos”. Es decir, cualquier trabajador estatal mujer se podía jubilar a los 45 años y los hombres a los 50 si acreditaban 25 años de servicios dentro de las administraciones provinciales.

En el 2011, algún iluminado, pretendió impulsar una ley de 10 inviernos, que en esta oportunidad no tuvo el beneplácito del resto de los Legisladores.

sábado, 27 de julio de 2013