sábado, 27 de julio de 2013
martes, 21 de mayo de 2013
Kostinger a la Familia Videla
domingo, 5 de mayo de 2013
Ángel de la guarda
Ahora
que lo pienso, que se lo dije y luego lo pensé, creo que en realidad
mi primer reconocimiento hacia su persona como “ángel de la
guarda”, fue cuando otra persona apareció en el momento preciso
para auxiliarme.
Un
día y de pronto mi auto no anduvo más, me había quedado sin nafta,
algo tan ridículo, tan tonto, tan previsible pero bueno: me había
ocurrido.
Me
bajé del auto, era en el centro, y no entiendo por qué motivo o no
tenía mi billetera o no tenía dinero y no tendría...tarjetas de
crédito?
Como
sea, apareció ella: Laura,. Se bajó de su auto me preguntó si
necesitaba ayuda (tendría una cara yo: terrible!). Le dije que sí:
nafta!
Fuimos
a una estación de servicio, me vendieron 5 litros, los pagó ella,
el señor de la estación me dió una botella de gaseosa o algo así,
cortada por el fondo, me explicó que la usara para cargar la nafta
en el tanque, Laura me acompañó, me ayudó, me esperó y cuando
toda la operación estuvo concluída le dije: Gracias! Me hiciste
acordar tanto a Guillermo Ainsworth! Ella lo conocía, sabía de
quién hablaba y me preguntó atónita, por qué'?
Le
dije que era largo, que cuando le fuera a llevar a la casa la plata
de la nafta le contaría y así fue.
Unos
días después fuí a su casa, y empecé con aquella anécdota de
cuando vivíamos en Santa Rosa y de pronto después de colgar yo el
teléfono luego de hablar con una compañera del Hospital, vuelve a
sonar, atiendo y una voz masculina me dice. Hola Cristina, soy
Guillermo A. Yo lo conocía porque habíamos atendido a su mamá en
el Hospital con Pino varias veces...y me dice “Mirá, parece que
nuestros teléfonos están ligados, vos recién estabas hablando con
una tal María Inés, no?” Sí, repuse. Y tenés un teléfono
inalámbrico? Sí, tal cual! Bueno, mirá, yo vivo al otro lado de la
ruta, y me parece que lo que tendrías que hacer es cambiar el canal
del inalámbrico, porque muchas veces suena el teléfono acá, yo
atiendo y no es para mí, y recién hoy reconocí tu voz, y me di
cuenta que eras vos.
Se
lo agradecí profundamente porque soy muy paranoica y más de una vez
había pensado que podíamos tener nuestro teléfono intervenido, no
sé, por mi actividad en el Sindicato, o algo así....
Un
tiempo después, volvía del aeropuerto de dejar a mi marido con mis
dos niños pequeños, una era Paula que era una bebita de cinco o
seis meses, y Eli, un poco más grande. Había nevado y probablemente
se iba a helar todo, era imprescindible poner las cubiertas con
clavos. Me dirigí al salir del aeropuerto a mi gomería amiga adonde
tenían muchísimo trabajo, todos estaban en la misma tarea. Me
acerqué con mi beba en brazos y mirada desolada y allí estaba él:
G. A. Sacó las cubiertas del baúl, las acercó una por una a la
gomería, ayudó al gomero a desarmarlas, cargó las otras cubiertas
en el baúl....un ángel!
Pasaron
los años y los inviernos y llegó ese invierno del 95 tan crudo, tan
frío, tan lleno de nieve y de voladeros que se te aparecían en
cualquier momento y en cualquier lugar...yo transitaba igual.
Un
día partí hacia el hospital, por la bajada improvisada de
Pellegrini, a la vuelta intenté entrar a mi barrio por la dársena
improvisada de la misma Pellegrini y en mi camino había aparecido
una gigantesca montaña de nieve. En un primer momento no me
amedrenté, llevaba en el baúl una pala, lo abrí y estaba dispuesta
a palear la nieve...pero iba a lograrlo?
Y
apareció él, G. A. no sé de dónde ni cómo....cazó la pala,
abrió un poco el camino y luego y si mal no recuerdo puso un gancho
de malacate en mi auto y me sacó de ahí sana y salva...y por sobre
todo: rápido.
Jajaja
si yo me ponía a palear la nieve, iba a llegar la primavera....
Y
ahí lo bauticé “mi ángel guardián”.
Estoy
casi segura que hubo alguna anécdota más, pero por no haberla
anotado a tiempo, ahora no la recuerdo...
Dios
quiera que estés curado ángel...que no haya más recurrencias, que
tengas paz con tus ganglios, sos muy buen tipo y tiene que estar todo
bien.
Al
final escribí esto, porque me parece que mis invitaciones a “tomar
cafecito” que para mí son de toda la vida, sobre todo de la vida
de la facultad, algo tan de todos los días...a algunas personas las
amedrenta...
jueves, 25 de abril de 2013
Francés en la escuela de Estancia Sara
Este era el grupo de niños que nos esperaba en la Escuela de la Estancia Sara el 23 de abril tempranito, las seños, la directora, las mamás que nos prepararon un suculento desayuno, el profe de gimnasia no está porque fue él quien sacó la foto, y es el marido de nuestra profe de francés de la Alianza: Bárbara Lounis, la mamá de Lucas y de Bruno.
Hace un tiempito los chiquitos de la Sara empezaron un intercambio con niños de una escuela de Francia, de Briollay -el lugar donde vive la mamá de Bárbara- hace ya un tiempo, con cartas y fotos y pedidos de información...
Y por eso fuimos, a enseñarles unas palabritas de francés, así se les hace más fácil interpretar las que vienen en las cartas.
Salimos con Amandine temprano de casa y nos fuimos al CGP Padre Zink y ahí nos encontramos con Rosana, mi compañera de clase, Silvia: la encargada de Educación de la Municipalidad, Bárbara, su marido y sus chicos y partimos!
El día era fantástico por donde se lo mirase, frío pero soleadísimo...llegamos rápido a la estancia.
Luego del desayuno, hicimos una ronda en el salón principal, nos presentamos, Bárbara les enseñó a decir "Je m'appelle...." y luego..cantamos la canción "Tête, épaules, genou et pieds...."
Nos divertíamos mucho con Rosana...nos equivocamos y nos hacía gracia...
Luego de eso, entramos a una de las aulas, Amandine se quedó con los niños más pequeños, de jardín y nosotras con el resto.
A mi me tocaron tres varones: Roko, Erik y Valentín.
Divinos!
No puedo evitar sentir y decir que casi de inmediato mi preferido fue Erik...era rápido, entendía las consignas antes que las explicara, no se distraía y terminaba primero su trabajo, a la hora de repetir por ejemplo los números en francés lo hizo a las mil maravillas como hubiera dicho mi abuela Delia. Amoroso!
Ahí está justo enfrente mío y creo que era cuando le recordaba qué era "la bouche"...cerca de la ventana Valentín, y a mi izquierda Roko que luego me enteraría era el hermano mayor de Valentín.
Siempre me ha interesado la docencia pero en esta oportunidad me pareció fantástico que estos chiquitos se quedaran con un montón de nociones de las que no tenían ni idea, y todo lo hicieran divirtiéndose y jugando, coloreando y pasándola bien, no por obligación sino por estricto gusto, que en realidad no es ni más ni menos que lo que me acerca a mí al idioma francés: el gusto y la alegría que producen el aprender algo nuevo...algo que una vez escuchamos que nos pareció lindo, que resonó bien en nuestros oídos y deseamos aprender esa lengua para entender lo que nos hablan, lo que nos cantan, lo que escribieron otros...
Almorzamos en el medio de la clase unas pizzas deliciosas y luego algunos terminaron la tarea, otros jugaban, entre todos y con Bárbara se hizo y se jugó una rayuela. Eso me hizo gracia y al mismo tiempo me hizo darme aún más cuenta del paso del tiempo...los chicos no sabían jugar a la rayuela. Nunca había jugado y tenían entre 6 y 13 años...Voto a Cortázar!
Ahí está Rosana, está junto a las nenas a quienes les enseñaba...
Luego Amandine entregó los diplomas, ahí está con Erik!
Se arrió la bandera mientras cantábamos "Salve Argentina" que me emocionó porque creo que fue hace mucho, mucho tiempo que había cantado esa canción por última vez, o me acordaba de esa última vez, y me acordaba del Lenguas Vivas cuando era tan chiquita como Erik y cantábamos esa canción y a mí me gustaba mucho y me la sabía toda! De pronto y sin aviso los recuerdos se agolpan sin que una los haya llamado y eso emociona...
Y nos fuimos de la Escuela de la Estancia Sara y yo con una alegría nueva...y agradecí a Bárbara la posibilidad de la experiencia que llevó implícita esa alegría...
domingo, 24 de marzo de 2013
A MEDIA ASTA
24 de marzo de 2013
Hace un rato salí de mi
casa y me encontré con que todas las banderas en todos los mástiles
de mi ciudad no estaban a media asta como deberían haberlo estado,
porque desde el año 2004 así figura en una ley nacional, ley
provincial e incluso ordenanza de la ciudad...
En la avenida El Cano, que
es una avenida costanera donde están emplazados todos los monumentos
que recuerdan la Guerra de Malvinas, y donde ya está ubicada una
carpa -la "Carpa de la Dignidad"- que todos los años erigen los ex combatientes, y se realiza la
vigilia del 2 de abril, las banderas eran más grandes, más nuevas y
más altas...
Y me empecé a desesperar,
porque recordaba un 24 de marzo hace ya muchos años cuando estábamos
dando los retoques al discurso de ese día y la Negra de pronto dijo,
voy a salir y corroborar que estén todas las banderas a media asta,
porque la de la Policía Federal no lo estaba y entonces fue a
decirles...y las demás sí lo estaban y hoy no...
Recordé las palabras de
mi amiga Claudia ayer diciéndome que tales y cuales amigas estaban muy
enojadas porque les pagaron sus haberes en dos o tres veces...y pensé en el enojo que aún me dura cada
vez que pienso en la Dictadura militar, en el Juicio que siguió cuando entramos en Democracia y luego lamentablemente las leyes de Punto final y Obediencia Debida, en el enojo con que enfrenté el Menemato y el desguace del Estado y el enojo cesa al recordar las
palabras de Néstor Kirchner en el 2004, el primero que tuvo la
enorme valentía y la humildad para decir “vengo a pedir perdón de
parte del Estado nacional, por la vergüenza de haber callado
durante 20 años de democracia por tantas atrocidades”
Y también pienso en el
papa argentino y la papamanía que llega a casi todos los lugares de
nuestro país y se extiende más allá, y yo no soy cura como Jalics,
ni soy probablemente, -muy posiblemente- tan católica practicante
como Pérez Esquivel, y entonces no puedo perdonar tantas
atrocidades, y sigo diciendo “Ni olvido, ni perdón: JUSTICIA”, y
pensando en tantos curas, tantos obispos de aquellos años que se
jugaban la vida en cada paso como Hessayne, Novak, Angelelli, no
puedo perdonar, debo decir lo que pasó, y con Bergoglio también
pasaron cosas...y no se pueden esconder bajo la alfombra, o tras un
cortinado del Vaticano. Me hubiera gustado escuchar un “Me
arrepiento de haber colaborado, luego intenté hacer todo lo posible
para enmendar mis errores”, pero bueno, capaz que es imposible que
un papa diga semejantes cosas...
Mientras recordaba,
pensaba y transitaba por mi ciudad y no lograba que nadie me
respondiera a quién tenía que dirigirme para comentar lo de las
banderas, mandé mensaje a Secretaria de Derechos Humanos, al
Delegado de Gobierno, al Ministro de Gobierno, y finalmente a la
Gobernadora, quien por cierto fue la única que respondió a mi
mensaje (después me llamó el Delegado de Gobierno)
Me dirigí a Defensa Civil
Municipal y le expliqué al compañero a cargo lo que estaba pasando
y hciendo hincapié en las banderas de la calle El Cano, y me dice,
“claro es que por la vigilia...”
Y yo pensaba si no hubiera
habido Dictadura, no habría habido guerra...y de hecho estaba eso
presente en lo que le cantábamos a los milicos ya en el 82 “Milicos
muy mal paridos que es lo que hicieron con los desaparecidos, la
deuda externa, la corrupción, son la peor mierda que ha tenido la
Nación. Qué pasó con la Malvinas? Esos pibes ya no están, no
debemos olvidarlos y por eso hay que luchar....”
Y también de pronto pensé
en mi hija Panda, que ahora tiene 21 años y nació en Democracia
como Eliseo, y me ví a mí misma, a su exacta edad o incluso más
joven corriendo con un compañero de la Facultad cerca de la
Chacarita, y bajando las escaleras del subte perseguidos por motos
con policías con Itakas, en el día del entierro del diputado
peronista Ortega Peña...y años después conocer a un compañero
médico que ese día fue detenido junto con todos los demás que
estaban en el colectivo que salió del sindicato gráfico donde lo
estaban velando y estuvo casi desaparecido durante tres meses en
Coordinación Federal, en el año 74. y pienso qué suerte que Panda
no tiene que pasar por esto, qué suerte que siempre vivió en
Democracia.
Y también se me aparece
como muy claro que es cierto, que 30 años de Democracia son 30 años
sin Dictadura y eso es bueno, muy bueno, y es bueno también y nunca
es tarde para juzgar a los culpables, y para condenarlos -no importa
la edad de los condenados, ni el tiempo que haya pasado- y que
cumplan su condena en cárceles comunes.
Y todo esto y mucho más
simboliza para mí la bandera a media asta el 24 de marzo...por eso
rompí las pelotas, e intenté llamar a uno y a otro, porque la
bandera a media asta es la MEMORIA, LA VERDAD Y LA JUSTICIA.
Así, como el año pasado, deberían haber estado las banderas...
jueves, 14 de marzo de 2013
viernes, 8 de marzo de 2013
Día de la mujer 2013
Con M mayúscula
Ana Isabel Espinosa
Ahora que empieza a debatirse sobre la idoneidad de separar a
niños y niñas en la educación, me llegan ecos de memoria, casi perdida,
de unos tiempos en los que las niñas, éramos eso, "niñas", con faldas,
que no pantalón, dignos ejemplares a proteger, en un mundo sólo hecho
para los machos.
Se me enrabia el feminismo que perdí, cuando comprendí que los hombres, más que elementos diferentes y enemigos, eran vecinos del mismo barco de Calderón, dispuestos como víctimas propiciatorias de otras tantas consignas diferentes, pero tan limitadoras y asqueantes como las de "las niñas".
Hace mucho que rompí la aguja fina de los tacones, que me rebelé a que la naturaleza y los demás dictarán cuando podía o no ser madre y cuando era el momento propicio para hacer esto o aquello.
No recuerdo el día en que decidí escribir y sí que cada mañana prometo dejar de hacerlo, cuando un estúpido comenta complacido que solo escribo para las mujeres o que quién va a leer algo que escribe una maría.
Siento dolor y se me abrasa la bilis y se me secan los ojos y se me hiela el aliento, cuando una más muere, cuando la sangre se derrama, cuando no se puede hacer nada, más que mordernos los puños para acallar el llanto.
Hay días que deberían colgarse del calendario con el rojo de la sangre y el rojo del carmín, para que nunca olvidásemos de dónde venimos y jurásemos en silencio, que nadie frenará nuestro paso.
Hay vidas que merecen ser vividas y momentos que nacen para recordarlos y ser recordados, y cada día, por qué no, éste mismo, se puede iniciar uno.
Porque hay veces en que se necesita una mano amiga y solo se encuentra el vacío, y entonces dejamos de creer y pensamos que todo esta acabado, que no llegaremos a nada, que nada importa y menos nosotras mismas…
Pero todo eso ya acabó, la incertidumbre, la duda, el "no podré", el "no valdré", el "no me querrán", porque si yo puedo, si yo valgo, si yo quiero y si yo me quiero, conseguiremos arrancar de nuestras mejillas las lagrimas derramadas, agruparemos fuerzas y fundiremos corazones, para que no vuelvan la intolerancia, ni los prejuicios, los limites, ni los frenos, nunca más las zancadillas y menos el dolor o el rojo tiñendo el suelo…
No, mientras una de nosotras siga en pie en la tierra, alimentando con su esencia los vientos nacidos en el mar.
No, mientras sigamos pariendo a los hijos, de los hijos, del mañana.
No, mientras tejamos el destinos de nuestros pasos, sin que nadie venga a decirnos basta o por aquí no.
No, mientras sepamos qué somos y en qué nos hemos convertido.
No, mientras yo no me deje vencer y tú estés ahí, construyendo una M mayúscula, de mujeres que no temen al futuro, que no se dejan abatir por las derrotas, que sufren y protestan, que caen y se levantan, y sobre todo, libres para amar y ser amadas, por alguien que sepa valorar el aire puro del mar, que susurran las caracolas.
Se me enrabia el feminismo que perdí, cuando comprendí que los hombres, más que elementos diferentes y enemigos, eran vecinos del mismo barco de Calderón, dispuestos como víctimas propiciatorias de otras tantas consignas diferentes, pero tan limitadoras y asqueantes como las de "las niñas".
Hace mucho que rompí la aguja fina de los tacones, que me rebelé a que la naturaleza y los demás dictarán cuando podía o no ser madre y cuando era el momento propicio para hacer esto o aquello.
No recuerdo el día en que decidí escribir y sí que cada mañana prometo dejar de hacerlo, cuando un estúpido comenta complacido que solo escribo para las mujeres o que quién va a leer algo que escribe una maría.
Siento dolor y se me abrasa la bilis y se me secan los ojos y se me hiela el aliento, cuando una más muere, cuando la sangre se derrama, cuando no se puede hacer nada, más que mordernos los puños para acallar el llanto.
Hay días que deberían colgarse del calendario con el rojo de la sangre y el rojo del carmín, para que nunca olvidásemos de dónde venimos y jurásemos en silencio, que nadie frenará nuestro paso.
Hay vidas que merecen ser vividas y momentos que nacen para recordarlos y ser recordados, y cada día, por qué no, éste mismo, se puede iniciar uno.
Porque hay veces en que se necesita una mano amiga y solo se encuentra el vacío, y entonces dejamos de creer y pensamos que todo esta acabado, que no llegaremos a nada, que nada importa y menos nosotras mismas…
Pero todo eso ya acabó, la incertidumbre, la duda, el "no podré", el "no valdré", el "no me querrán", porque si yo puedo, si yo valgo, si yo quiero y si yo me quiero, conseguiremos arrancar de nuestras mejillas las lagrimas derramadas, agruparemos fuerzas y fundiremos corazones, para que no vuelvan la intolerancia, ni los prejuicios, los limites, ni los frenos, nunca más las zancadillas y menos el dolor o el rojo tiñendo el suelo…
No, mientras una de nosotras siga en pie en la tierra, alimentando con su esencia los vientos nacidos en el mar.
No, mientras sigamos pariendo a los hijos, de los hijos, del mañana.
No, mientras tejamos el destinos de nuestros pasos, sin que nadie venga a decirnos basta o por aquí no.
No, mientras sepamos qué somos y en qué nos hemos convertido.
No, mientras yo no me deje vencer y tú estés ahí, construyendo una M mayúscula, de mujeres que no temen al futuro, que no se dejan abatir por las derrotas, que sufren y protestan, que caen y se levantan, y sobre todo, libres para amar y ser amadas, por alguien que sepa valorar el aire puro del mar, que susurran las caracolas.
Este material me llega a mí a través de Fabiana Ríos, Mujer, amiga mía, gobernadora de esta provincia de Tierra del Fuego en su segundo mandato, a quien le han hecho "escraches" fundamentalmente mujeres docentes a los 4 meses de su primera gestión con un campamento frente a su casa donde vivían su marido y sus dos hijas.
A quien no han evitado hacerle cuanto paro o medida de fuerza se les haya ocurrido a cuanto sindicato existe en esta Provincia.
Han hecho paros aún antes de haber comenzado negociación alguna, siguen con paros y "tomas" de edificios públicos durante las negociaciones, han parado la salud, la educación, la limpieza de las escuelas y los centros adonde concurren niños cuyas madres trabajan y no tienen posibilidades económicas de hacerlo de otra manera.
En el mes de diciembre pasado el Intendente de la ciudad de Ushuaia en connivencia con el sindicato de Camioneros (que se ocupa de la recolección de los residuos) tiraron parvas de basura y quemaron maderas y cubiertas frente a la Casa de Gobierno.
Todas estas acciones nunca generaron desde el Gobierno medida represiva alguna.
Hubo un gobernador "hombre" que descontó a toda la administración pública el 40 % de su salario y sólo hubo "algunas" tibias medidas de fuerza, por parte de dos gremios, fundamentalmente los dos primeros años de su gestión.
Hubo otro gobernador que desde un comienzo reprimió al pueblo y a los trabajadores en represiones importantísimas que hasta generaron en el año 1995, el primer muerto en Democracia por parte de la Policía de la Provincia, mandada por el Ministro de Gobierno y por el Gobernador, y este "hombre" fue reelecto.
Esta MUJER con M mayúscula -gobernadora de Tierra del Fuego-, sigue soportando estoicamente una tras otra de estas embestidas llevadas a cabo por "gremios" teóricamente democráticos...pero que sin duda, en el Día de la mujer, les alcanzaron alguna flor o una tarjetita colorida a sus compañeras mujeres trabajadoras.
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