miércoles, 8 de agosto de 2018

Operación "araña" en Chacra II, Río Grande, TDF, el 7/8/2018

Escrito por mi amiga Celia Pérez Mathiasen, bibliotecaria jubilada del Poder Judicial de TDF, Zona Norte.

La noche de los pañuelos verdes

 Éramos dos jubiladas con ánimo de estudiantes, dos o tres mujeres de más de 40 y varias bastante más jóvenes. Formamos una de las varias cuadrillas que casi a medianoche manifestaron su apoyo a la ley del IVE anudando pañuelos, cintas y banderas verdes en sitios públicos. Lloviznaba y poca gente andaba por la calle. Barro por doquier.
   
 A nuestro grupo le tocaron Chacra 4 y San Martín de I. Malvinas hasta el final. Dejamos nuestra huella en mástiles, postes, rejas. A la estatua del P. Zink fue imposible abrigarle el cuello por su altura, pero un brazo sirvió. Sí alcanzamos el cuello del shelknam de San Martín y Pellegrini. En el puente peatonal sobre la ruta 3, atamos pañuelos y desplegamos banderas. Por anudar un trapo verde a una máquina vial, me mojé los pies; poco me importó: me sentía otra vez a principios de los ’70.
  
 Otras compañeras se encargaron de las deformes bestias de la Plaza de los Animales. Nada quedó mejor que las blancas ovejas del monumento encabezado por la leyenda Ovejero Fueguino, por si alguien dudara de lo que representa. Cuando fuimos a verlo con nuestros propios ojos, los animales estaban como siempre. Una de nosotras observó un bulto verde en la vereda y se abalanzó a recogerlo, impregnado de nafta. Los machos de la gomería El Ciclón se reían.
   
 Hoy, cerca del mediodía, al ona se le enfriaba el cuello y no vi más verdes que los del puente.






martes, 24 de abril de 2018

Lo descubrí! El por qué de los nombres y apellidos...


Aunque parezca increíble, acabo de darme cuenta hace un rato a mis 64 años, por qué nombro a la gente por su nombre y apellido.
Nunca un José, un Toto, un Juan….
Siempre fueron José Martínez (ni siquiera su apodo Pan crudo), Toto Montes, Juan Salvadori o Juan Ravenna o…
Siempre así y hace un rato, pensando en algo que escribí hace poco acerca de una amiga de mi madre: Carmencita Castro Sánchez, recordé de golpe y porrazo todos juntos y todos al mismo tiempo los demás nombres.
Estelita De Michino, Alberto Mingote, Inés Reynafé, Perla Pajot, Josefina Viurrarena, Nora Cicero, Beby Wouters, Chicha Romeo….Rubén Covella….Martha Brocca….Yida Fasulis….
Cómo nombrar a la gente de otro modo si mamá siempre lo hizo así...con nombre y apellido.

El otro día le contaba a un amigo de hace poco cuando en algún momento de sus dos años casi y medio, Eliseo abrió la puerta de casa, de nuestra casa de Santa Rosa 24 y cuando le preguntó a quien llamaba quién era y el individuo en cuestión le dijo simplemente “Tito”, Eliseo preguntó: ¿Tito Farkas? Ante lo cual esta persona sólo pudo asentir y preguntarse a sí mismo cómo podía ser que este niño tan pequeño lo conociera.

Creo que de verdad para muchos lectores (tengo lectores?) esto pueda parecer extrañisimo pero en verdad, aunque no lo crean….lo acabo de descubrir.
Y es que en verdad es así, no? Nada nace de un repollo….

domingo, 22 de abril de 2018

Era un buen tipo mi viejo....






Hoy hace37 años que se murió mi viejo. Me estoy acordando desde ayer porque siempre ato dos acontecimientos, el cumple de Pablo y la muerte de mi viejo. Creo que cuando se murió papá no saludé a Pablo por su cumple.
Hace unos años luego que falleciera mamá, fui a tomar el té con una muy querida amiga de ella: Carmencita. Carmencita se acordaba perfectamente del día de la muerte de papá. Él y su marido había sido amigos, compañeros del Liceo militar quizás, ahora no lo recuerdo bien, se mezclan los hechos del pasado y no hay quién nos los aclare.
Mi papá se murió muy joven, 52 años. Casi al mismo tiempo que lo estaban por dar de alta. Fue terrible, incomprensible, deletéreo.
Llamaron a casa a las 3 ó 4 de la mañana, del Sanatorio del Docente donde estaba internado.
Fue horrible porque al llegar con mamá y correr hacia su habitación, donde lógicamente no estaba, el pobre médico de guardia del piso intentaba explicar lo inexplicable. Y contaba eso, que intentaba leer la historia clínica mientras mi viejo se ahogaba por un tromboembolismo pulmonar agudo.
Después yo quise llegar en vano hasta la morgue. Hicimos trámites, llamamos a un pariente que trabajaba en una Empresa fúnebre, me comí todas las uñas. Siguió lo demás, el velorio, mi madre destruida, yo también, ver a papá ahí en un ataúd y darnos cuenta que no era él, que él ya se había ido.
Papá aún durmiendo tenía la frente surcada de arrugas horizontales, como si siempre estuviera contrayendo el frontal, y ese día no.
A mi hijo Juan que era el mayor, le dije una huevada a vela, que el abuelo como era marino, se había ido de viaje en un barco…pero claro…no iba a volver. Creo que unos años más tarde su papá fue más claro y le brindó una explicación más acertada.

Hoy leí algo que escribió una amiga de Río Grande, quien decía que desearía que si Dios le pudiese conceder un deseo ese fuera de cambiar algunos años de su vida por un día con su padre vivo como ella lo recordaba. Tan amorosamente como ella lo recordaba.
Me quedé pensando mucho en eso, y en verdad, a pesar de la forma en que nos  manejábamos en la familia, pocas palabras, pocas explicaciones, mucha culpa, yo no sé si necesitaría un día más con mi viejo. Pero sí me gustaría volver a verlo, como lo vi en mi sueño el otro día, y le contaba qué males físicos me aquejaban y cómo, y él preguntaba y volvía a preguntar.
Mi papá tampoco conoció a mis hijos menores a Panda y Eliseo, estaría bueno presentárselos. Y menos que menos a Ernesto, mi nieto, por quien dejó de fumar mi vieja. Creo que a pesar de nuestras grandes diferencias mi viejo estaría orgulloso de mí, y habría sufrido cuando sufrí, y me habría consolado cuando lloré. Independientemente de la genética, yo no sería quién soy sino fuera por mi viejo y mi vieja.
Mi viejo cometió errores, muchos, en su juventud temprana, otra historia personal, otro mundo, otra educación, se arrepintió por ellos aunque nunca le hubiera dado el cuero más que para escribirlos en una carta a una hija que se había ido un poco lejos –yo, que aún guardo esa carta- y lo disculpo por sus errores.
Me da mucha pena que se haya ido tan tempranamente, y aunque hayan pasado 37 años hoy, lo recuerdo con respeto y cariño.

viernes, 30 de marzo de 2018

Los errores de Cristina según Barragán.

 
 Comparto plenamente!
 
"Pienso en Cristina en estos días. 
Porque la vemos poco, porque sabemos poco de ella, porque parece haber un consenso sobre que sería mejor que no se presente en el 2019. 
Pienso en Cristina, y en los compañeros, compañeros que la respetan y que la apoyaron, y que hoy andan con un listado de “los errores de Cristina”. 
Y que puede ser así, errores de Cristina. Como si necesitáramos decirnos que Cristina al final no era perfecta. 
Yo dije alguna vez que Cristina era perfecta, y eso fue para provocar a los gorilas. Porque la perfección es una monstruosidad y Cristina no es un monstruo. 
Cristina es tan grande que con todos los errores que cometió, y con todas los defectos que tiene, y con todo lo que se equivocó, nos dio trabajo, dignidad, estabilidad, bienestar, prosperidad, tranquilidad, orgullo y alegría. Nada más que eso. 
Pero están sus errores, y hoy parece que es momento de hablar de sus errores. Yo no tengo problema en hablar de sus errores. Con lo que sí tengo problema es con olvidarme de cómo fue cada uno de los putos días del gobierno de Cristina. Cada paso era una andanada de ataques. Cada medida eran operaciones violentas. Cada política en favor de las mayorías era una tapa de mierda de La Nación, Clarín y de la Revista Noticias (Edi Zunino, te ví en la marcha del 24 de marzo, qué lindo sos) con Cristina loca, Cristina en bolas, Cristina vieja, Cristina puta, Cristina presa, Cristina muerta, Cristina gorda, Cristina descerebrada, Cristina cagada a piñas, Cristina nazi, Cristina viuda del chorro, los hijos de mierda de Cristina, y así. 
Y así gobernó Cristina cada día, todos los días. Acosada por el Poder y sus babeantes esbirros. Con Néstor vivo y con Néstor muerto. Con amigos que se volvían enemigos, con internas irracionales, y con enemigos que no dormían para atacarla. Con intentos de golpes, con corridas cambiarias todas las semanas, con boicots brutales, con intervenciones desde afuera, y hasta un muerto que le tiraron al final. 
Y esto no es exhaustivo, porque hubo más. Por eso pienso en Cristina en estos días. Porque me gustaría decirle que yo todavía recuerdo más o menos cómo fue gobernar este país. Porque son días de cálculos políticos, y yo los hago. Pero no soy estúpido ni desmemoriado. Porque quiero decirle que sus errores es muy probable que los podamos arreglar. Lo que no sé si podremos arreglar son sus aciertos que fueron muchos más, y son lo que estos fascistas están destruyendo. 
Por eso pienso en Cristina en estos días. Porque me preocupa que los compañeros se olviden cuánto hay que soportar para equivocarse como ella mientras se avanza."
(Carlos Barragán en su cuenta de facebook).

martes, 27 de marzo de 2018

Vergonzoso: "El mensaje de un feto a su mamá" por Esteban Bullrich

Ante la nueva presentación del proyecto para la legalización de la interrupción del embarazo por parte de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, Esteban Bullrich reafirmó su postura en contra de la iniciativa y en su afán por defender su postura afirmó que "un embrión es un argentino con derechos". En el marco del Día del Niño por Nacer, jornada en la que se realizaron manifestaciones en contra de la legalización del aborto, el senador y ex ministro de Educación Esteban Bullrich tuvo otra salida desopliante: publicó en Instagram un poema titulado “Yo te amo mamá (Como nadie lo hará)”, con un imaginario mensaje de un feto desde el interior del útero a su propia madre.
Con frases como “Esperará con tristeza su muerte, sin entender porque le corre esa suerte. Tanto amor y deseos de abrazar, serán mutilados y en sangre se ahogarán”. Bullrich compara el aborto con un asesinato, incluso cuando la Justicia argentina establece causas legales para la práctica, como los casos de violación y peligro de vida para la madre.
El poema, que fue publicado junto con la imagen del feto que usan las agrupaciones que se autodenominan pro vida –el famoso bebito, replicado a gran escala durante la marcha de ayer- cosechó 5.210 Me Gusta y más de tres mil comentarios. Entre estos, últimos hubo miles adhesiones y otras miles de repudio.
El poema completo:
Yo te amo mamá (como nadie lo hará)
Indefensos silencios que callan,
adentro del castillo hecho panza. 
Vulnerables ojitos que no ven,
la tormenta que le aproximan a su piel. 
Sonrisa muda de alegría,
pese a sentir que en breve se le irá su vida. 
Manito tibia llena de amor,
que no se abrirá al sol y con dolor. 
Mejillas suaves hechas para besar,
no conocerán los labios de su mamá. 
Esperará con tristeza su muerte,
sin entender porque le corre esa suerte. 
Tanto amor y deseos de abrazar, 
serán mutilados y en sangre se ahogarán. 
Te amo mami no me dejes,
es mi amor el que quiero que te llene. 
Quiero beber de tu pecho la vida
y no entiendo quien te dice que no es mía. 
Te amo, te necesito, yo te adoro,
y me entregan a la muerte aunque lloro. 
Quiero que sepas que soy tu hijo,
ese mismo, que sin saberlo, tu corazón bendijo. 
Ámame, abrázame, ya me muero,
y mi vida se la llevan sin un duelo. 
Mi mamá no me mimará,
aunque yo la amaré siempre en su eternidad. Te amo mami aunque no me veas,
mi vida seguirá con la tuya aunque no creas. 
Te amo mamá. Tu hijito por siempre.

miércoles, 16 de agosto de 2017

Viajes....



Veo las fotos del Tuni en México, de Gustavo en Italia, en Londres…y no puedo parar de pensar en mis no viajes.
Mi primer viaje más lejos que Uruguay o Brasil fue a Cuba. La Cuba revolucionaria, donde estaban Fidel y Silvio Rodríguez.
A esa, era adonde tenía que ir yo. Invité a Nelson y a quién otro podía yo haber invitado? A nadie. A ninguno.
A nadie que le interesara tanto, a ninguno que se fuera a emocionar tanto como yo con todo lo que se nos aparecía a nuestro paso.
A nadie y cuando digo nadie, pienso en nadie.
Recuerdo perfectamente estar en Ezeiza el día de la partida y recibir una llamada al celular de Alberto Sinópoli, el médico oftalmólogo, el colega, el que alguna vez había sido compañero y cuando le conté dónde estaba y por qué y con quién recuerdo perfectamente que dijo “Qué bien, Nelson, te va a ayudar a cargar las valijas”
Yo no había invitado a Nelson a cargar mis valijas, en ese momento me sentía muy joven y era imposible que precisase a alguien para cargarlas, yo lo había invitado para que juntos cargáramos con nuestra ideología, nuestros pensamientos, nuestro dolor, nuestros deseos. También había deseos carnales, huelga decirlo, me encantaba estar con él, amaba estar con él, pero todo lo demás era más fuerte…como el amor al que le cantaba Fito Páez cuando decía…pero el amor es más fuerte.

Hace poco falleció el querido Jorge Marziali en Cuba, estaba de gira por el país, yo recuerdo que cuando Nelson y yo subimos aquella cuesta en Santa Clara al mediodía, yo pensé y menos mal que había dejado de fumar, que me podía morir…calor…sol y al llegar abajo el tren blindado y toda la emoción y recordar sin poder evitarlo todas y cada una de las canciones de Silvio Rodríguez y al llegar a su memorial, menos mal que había aire acondicionado porque la emoción y la angustia acumuladas eran tan grandes que imagino por qué si Jorge Marziali tenía problemas cardíacos, murió.

Y ahora veo las fotos del Gustavo como diría el propio Tuni y nada…tanta foto y tan poco sentimiento.
Y no pude evitar pensar “este tipo se enganchó todas minas con las que salió a viajar…”
No quiero decir nada con esto. Yo invité a Nelson en su momento, por qué no lo van a invitar a él ahora, en su momento?

Y lo mismo con el Tuni…que la más copada, que la más linda, más joven y hermosa y ahora….la que lo lleva a viajar?

Perdón Tuni, perdóname vos y el zócalo de México, y San Cristóbal de las Casas y Aguas hirvientes y Oaxaca y el subcomandante Marcos  que no vas a encontrar… perdoname.
Y vos Gustavo: por añadidura.

domingo, 6 de agosto de 2017

Pino de entrecasa


Cada tanto me acuerdo de él.
Muy seguido me acuerdo de él, pero a veces como hoy por cosas puntuales.
Muchas veces las anécdotas parecen graciosas por el acento que les impongo o la entonación o vaya una a saber qué es lo que hace que la gente se ría.
Pero muchas veces como hoy lo recuerdo molesta. Me jode el recuerdo, me molestó cuando ocurrió
Vaya una a saber cuántos años más tarde, me molesta más.

Me puse un saquito hoy, es algo poco habitual en Río Grande donde adentro de las casas la gente anda “en patas y en remera” excepto algunos de nosotros, claro.
Me puse el saquito marrón con capucha y cierre que me regaló mi hermana Mariana hace ya muchos años.
Y en ese entonces el diálogo con el fue así “Qué lindo tu saco!”
Sí, me lo regaló mi hermana Mariana”
Se nota, sí, muy buen gusto, se nota que no lo compraste vos”
Chan

A ver, y para ser sincera conmigo misma y los eventuales lectores. En ese momento yo no dije chan,
No dije nada, asentí, sonreí, jiji.

Al invitarlo a cenar a casa: "Hola, qué tal, traigo esta botella de vino, ya está abierta, es muy rico. Lo empecé este mediodía y …
Tampoco hubo chan.
Yo bancaba.
Capaz que él no se daba cuenta que yo bancaba todas esas boludeces.

Me invitaba a cenar en su casa. Yo llegaba y decía “Yo ya comí, pero servite vos, ahí está la cazuela de capón….”

Yo te voy a ir a buscar al aeropuerto de Salta, quedate tranquila. Un poco antes de la hora que tenía que llegar: “No te molesta esperarme más o menos una hora y media, no me acordé que tenía que….” Y no, claro, a mí no me molestaba.

Vos, tus hijos, tus hijas, son siempre bienvenidos en casa, en Salta. “Cris, yo ahora voy a salir, una amiga me está esperando y...te quedas acá? Está Analía y ….”

Y a vos te interesaría que volviéramos a tener sexo cuando vengas?” Perdón, perdón, me equivoqué…(sms en el celular)

-“Hija de puta, reventada, te voy a hacer mierda esta noche, porque estás en Río Grande, no?”
-Pino?
-Ay perdón, me equivoqué…(sms en el celular)

-Sabes qué Cris, como yo me estoy yendo a Europa, voy a tener muchos gastos, vos podés poner una parte de lo que cueste este almuerzo?(Invitación de él a almorzar durante Congreso de Oftalmología)
-Sí, claro.

De Bello es un tipo maravilloso
Martínez es un tipo maravilloso
Rausch es un tipo maravilloso
La Turca es una mina maravillosa

Juan José Carrizo: un tipo excelente
Balbi: un tipo divino!
No sé por qué te quejás de Rojido, es fantástico!

Había momentos en que sí, lo que él decía me encolerizaba a tal punto, que reaccionaba violentamente. Yo que le decía a él, que no debía tolerar a las minas que lo denostaban, que lo desvalorizaban...en esos momentos en que lo odiaba...lo trataba muy mal.

Una vuelta había una cirugía y el tipo que ya no trabajaba en el hospital iba a venir a operar y no llegaba y no llegaba, recuerdo que lo llamé a su celu, una, dos, tres veces. Pensé que habría un problema con el celu y llamé al fijo.
Como no contestó inmediatamente corté, y volví a llamar, atendió una voz femenina, pregunté ingenuamente “Hola, está Pino?”
Lo que no me dijo la mina...menos bonita y qué hacés querida, todas las animaladas que se te puedan ocurrir. Yo estaba tan anodada que no podía cortar, escuchaba los insultos contra mi persona, mi mamá, mi abuela, sin decir agua va...creo que antes de cortar y aprovechando una pausa de ella para respirar le dije “Pero por qué no te vas a la concha de tu madre?”
Pero, en realidad no estoy segura, no podía creer que por solamente llamar a un teléfono fijo y decir "Está Pino?” me trataran tan mal.

Me fui al quirófano y lo esperé. Apenas llegó lo increpé, la hija de puta de tu novia me dijo tal y cual y ….
-Sí, ya sé, la escuché.
-Y no le dijiste nada?
-Y que querés que le diga?
-Que es una enferma, que yo soy médica, que soy tu colega, que trabajo con vos, que no me puede tratar así...etc etc.

Pino no podía decirle eso ni nada parecido, ni a ella ni a ninguna otra.
Sólo a mí podía criticarme los saquitos, la ropa, pedirme plata, a las minas que le exprimían los bolsillos y el cerebro no podía decirles nada.

Qué lástima, no?

Pero siempre recuerdo una ocasión hermosa y fue bailar con el en Club San Martín un 18 de septiembre y verlo desde mi estatura, hermoso, ver su boca, su hermosa y cálida expresión, no debíamos haber dejado nunca que la música se fuera; y yo no debiera haber dejado nunca que el fantasma de Fernanda se quedara entre nosotros.