domingo, 16 de marzo de 2008

Belleza cruel

de Ángela Figueroa Aymerich


Dadme un espeso corazón de barro,
dadme unos ojos de diamante enjuto,
boca de amianto, congeladas venas,
duras espaldas que acaricie el aire.
Quiero dormir a gusto cada noche.
Quiero cantar a estilo de jilguero.
Quiero vivir y amar sin que me pese
ese saber y oír y darme cuenta;
este mirar a diario de hito en hito
todo el revés atroz de la medalla.
Quiero reír al sol sin que me asombre
que este existir de balde, sobreviva,
con tanta muerte suelta por las calles.

Quiero cruzar alegre entre la gente
sin que me cause miedo la mirada
de los que labran tierra golpe a golpe,
de los que roen tiempo palmo a palmo,
de los que llenan pozos gota a gota.

Porque es lo cierto que me da vergüenza,
que se me para el pulso y la sonrisa
cuando contemplo el rostro y el vestido
de tantos hombres con el mido al hombro,
de tantos hombres con el hambre a cuestas,
de tantas frentes con la piel quemada
por la escondida rabia de la sangre.

Porque es lo cierto que me asusta verme
las manos limpias persiguiendo a tontas
mis mariposas de papel o versos.
Porque es lo cierto que empecé cantando
para poner a salvo mis juguetes,
pero ahora estoy aquí mordiendo el polvo,
y me confieso y pido a los que pasan
que me perdonen pronto tantas cosas.

Que me perdonen esta miel tan dulce
sobre los labios, y el silencio noble
de mis almohadas, y mi Dios tan fácil
y este llorar con arte y preceptiva
penas de quita y pon prefabricadas.

Que me perdonen todos este lujo,
este tremendo lujo de ir hallando
tanta belleza en tierra, mar y cielo,
tanta belleza devorada a solas,
tanta belleza cruel, tanta belleza.



Poeta española nacida en Bilbao en 1902.
Estudió Filosofía y Letras en la Universidad de Madrid, fue Catedrática de Lengua y Literatura en los Institutos de Huelva, Alcoy y Murcia hasta después de la guerra civil española y posteriormente trabajó en la Biblioteca Nacional de Madrid.
Junto con Blas de Otero y Gabriel Celaya, formó parte del importante Triunvirato Vasco de la poesía de post-guerra.
«Mujer de barro» editado en 1948 fue su primer libro, al que siguieron luego muchas publicaciones de renombre como «Belleza cruel» y «Toco la tierra».
Falleció en 1984.



miércoles, 5 de marzo de 2008

Soy india







Foto: Mario Martínez Caballero. Obra protegida












Soy india.
Morena, chata de la cara,
en un país
obsesivamente racista.

Soy lesbiana,
en una nación
que compulsivamente me persigue.

Insisto,
en la libertad de decidir sobre mi cuerpo,
en territorio
de quienes realizan leyes
que buscan doblegarme.

No creo en su dios,
aun cuando habito un Estado
opresivamente católico.

Invoco a las diosas,
dentro de un patriarcado
que hace miles de años intenta ocultarlas.

Participo en la lucha laboral,
de un pueblo
ya comerciado y en las manos del patrón.

Conozco la importancia
de la labor contestataria,
cuando en mi patria
se encarcela a quien disiente.

Soy antiimperialista,
viviendo al lado de Bush.

Soy gorda,
en la cuna
de la tortura estética,
de la anorexia y de la bulimia.

He dado a luz,
en una era
que acabó con la esperanza,
ya hace tiempo.

Le apuesto a la lucha libertaria,
en el reino del televisor.

Soy pobre,
en un planeta
en donde comen migajas
tantos millones de pobres.

Soy feminista,
en una tierra hostil
a la palabra mujer.

Soy mujer.
En un tiempo
en que el feminicidio
nos ha vuelto desechables.

Por supuesto,
dicen que estoy loca,
extremadamente loca.

Que soy rara, que me he vuelto extraña.
Que no tengo lugar en el mundo.

Entonces, no me queda de otra:
Tengo que darle nombre al racismo,
que señalar el desprecio,
que elegir sobre mi vida,
que armarme antipatriarcal,
que inventar la fe para dársela a mi hija,
que rebelarme contra el patrón,
que escribir por la libertad a las presas políticas.
que denunciar al imperio,
que amar mi cuerpo,
que apagar el televisor,
que mostrar mis bolsillos,
que actuar contra la misoginia,
que buscar justicia para las mías,
que demandar castigo a los asesinos.

Es por todo ello,
que no tengo más remedio
que darles la mala noticia
a las buenas y tranquilas conciencias:

Estoy aquí.
Exigiendo a gritos,
la parte que me corresponde del mundo.
Y no voy a callarme la boca, ni a desaparecer.

Por Patricia Karina Vergara Sánchez, que es una escritora y poeta mexicana, y esta poesía fue publicada en mujeres.net.blogspot.com

martes, 4 de marzo de 2008

MUJER...MUJERES


MUJER (Guajira)



Mujer, si te han crecido las ideas

de ti van a decir cosas muy feas

que, que no eres buena

que, que si tal cosa

que cuando callas

te ves mucho más hermosa.



Mujer, espiga abierta entre pañales

cadena de eslabones ancestrales

ovario fuerte

di, di lo que vales

la vida empieza

donde todos son iguales



Mujer, si te han crecido las ideas

de ti van a decir cosas muy feas

cuando no quieras

ser incubadora

dirán no sirven

estas mujeres de ahora.



Mujer, semilla, fruto, flor, camino

pensar es altamente femenino

hay en tu pecho

dos manantiales

fusiles blancos

y no anuncios comerciales.



Angela Jarnes, antes Manuela

mañana es tarde y el tiempo apremia.


Letra y Música: Gloria Martín

miércoles, 27 de febrero de 2008

Se murió "Jeringa"

El martes 30 de diciembre de 2003 Página 12 publicaba la noticia de que el juez federal Sergio Torres había pedido la detención del frustrado legislador de Tierra del Fuego Juan “Jeringa” Barrionuevo, quien no asumió su cargo después de que fuera identificado como un represor de la Escuela de Mecánica de la Armada. Para poder concretar la orden del magistrado, la Legislatura de la provincia tendría que quitarle los fueros.
Hacía sólo un mes, Barrionuevo figuraba simplemente con su apodo en las denuncias realizadas por los sobrevivientes de la ESMA. Pero a principio de diciembre, Víctor Basterra lo increpó en las calles de Ushuaia y ligó su cara y su nombre con el alias de “Jeringa”, el enfermero que asistía al médico Carlos Octavio Capdevilla en las sesiones de tortura de la ESMA.
La escena fue difundida por televisión por Puntodoc, junto con una cámara oculta en la que Barrionuevo admitía haber estado en el centro clandestino de detención de la Armada.
Basterra relató en su presentación ante la Justicia cómo conoció a Barrionuevo mientras estaba secuestrado en el tercer piso de la ESMA, en el sector al que llamaban “Capucha”. Durante los tres primeros días de su cautiverio, mientras era torturado, no lo dejaban tomar agua. Ante su reclamo desesperado, se le acercó un hombre con una voz particular y le dijo: “Así que vos querés agua”. Y le arrojó un balde de agua helada. Era “Jeringa”. Volvió a encontrarse con el represor un día que sufría una migraña muy fuerte. Mientras lo asistía, Barrionuevo le levantó la capucha que le cubría la cara y le pidió que no lo mirara. Basterra aprovechó para espiar y vio a un hombre de nariz aguileña, de pelo lacio oscuro. Veinticuatro años después reconoció los mismos rasgos.
La asunción de Barrionuevo como legislador provincial –que llegó hasta allí apadrinado por el ex gobernador Carlos Manfredotti– se frustró luego de que se hiciera público su pasado como represor. A la denuncia de Basterra se sumaron las de otros ex detenidos que lo reconocieron cuando apareció en televisión: Carlos Lordkipanidse y Carlos Díaz. El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y la ONG fueguina Participación Ciudadana, que investigaron a Barrionuevo, solicitaron que el represor no ocupara el cargo de diputado.
El 17 de diciembre de ese año la Legislatura provincial decidió no tomarle juramento a Barrionuevo, pero tampoco ordenó su desafuero., el juez tuvo que solicitar que, “antes de que se concrete la detención, le fuera quitado el privilegio. “

Ayer se murió Jeringa Barrionuevo en Mendoza, con proceso pero sin juicio, sin condena, como viene ocurriendo con varios represores.
Dijo mi amiga la Negra…”no importa, lo esperan los compañeros, ellos se encargarán de que sufra eternamente”. Y Osvaldo..” ojalá arda eternamente con los ojos llenos de pentotal”
Y yo digo: Amén

lunes, 18 de febrero de 2008

CANTOS DEL AMOR EN SOMBRA

I. Umbral

Te espero hombre mío,
centímetro a centímetro
Te espero en los umbrales, en los poros,
en el color de mi ropa,
en la memoria del viento y de la hiedra;
te espero llanto adentro y cuando crece
como un río el deseo por la piel.
Te espero como si llegar fuese morir
Y tenerte, sólo poseer la sombra
Como si tu y la nada, fueran todo
Como si todo y tu fueran la nada!

¡Ah! tus pasos…
¡Ah! tu lengua que espero…
¡Ah! la hiedra de tu voz profunda…
Nadie sabría decirlo. Nadie.
Sólo yo.

Porque hace treinta años que te espero
-inválida en el sueño–
desde mi justa edad meridional!

Esta soledad en nuestra carne.
Este inútil canto del amor en sombra.
Esto de ser pequeños como arena.
Esto de ser la muerte entre la llama.
Ay! paredes doloridas,
Ay! lecho como ataúd.
Ay! universo y saliva.
Ay este silencio copioso
La tristeza nos vigila metida por los rincones.

Este ser tú entre mi misma
Este ser yo entre tu mismo
Este veneno en los ríos
Este tenerte tan cerca
Y por eso más lejano.

(El mundo llora y nosotros
Descendemos por su llanto!)

Emilia Ayarza
Colombia

domingo, 17 de febrero de 2008

La poesía que me acerca mi amigo: Sandro Balanza...

ALGUIEN PASA

Alguien pasa y pregunta
por los jazmines, madre.

Y yo guardo silencio.

Las palabras no acuden
en mi ayuda, se esconden
en el fondo del pecho, por no subir vestidas
de luto hasta mi boca,
y derramarse luego
en un río de lágrimas.

No sé si tú recuerdas
los días aún tempranos
en que ibas como un ángel
por el jardín, y dabas
a los lirios y rosas
su regalo de agua,
y las hojas marchitas
recogías en esa
tu manera tan suave
de tratar a las plantas
y a los que se acercaban
a tu amistad perfecta.

Yo sí recuerdo, madre,
tu oficio de ser tierna
y fina como el aire.

Una tarde un poeta
recibió de tus manos
un jazmín que cortaste
para él. Con asombro
te miró largamente
y se llevó a los labios,
reverente, la flor.

Se me quedó en la frente
aquel momento, digo
la frente cuando debo
decir el corazón.

Y se me va llenando
de nostalgia la vida,
como un vaso colmado
de un lento vino pálido,
si alguien pasa y pregunta
por los jazmines, madre.


*Olga Chams Eljach, poeta colombiana nacida en Barranquilla en 1921, es hija de padres oriundos de Líbano, Medio Oriente.
Ha figurado bajo el seudónimo de Meira Delmar desde que algunas revistas cubanas publicaran sus primeros poemas.
Hizo estudios en su ciudad natal en el Conservatorio Pedro Biava, en el cual fue luego profesora de Historia del Arte y Literatura, materias que cursó en Roma.
La universidad atlanticense le confirió el doctorado Honoris Causa en Letras, es miembro correspondiente de la Academia Colombiana de la Lengua y dirigió por muchos años la Biblioteca Pública del Atlántico.
Su poesía caracterizada por una dulce sensualidad, está contenida en los siguientes libros:
«Alba del olvido», «Sitio del amor», «Verdad del sueño», «Secreta isla», «Reencuentro», «Laud memorioso», «Huésped sin sombra» y «

miércoles, 6 de febrero de 2008

SECRETARIO




Es mi amigo Adrián Camerano el Secretario de Derechos Humanos.





Y es trashumante, y no usa traje pero cree como yo y un puñado más, que se puede cambiar el mundo, y la lucha por los derechos humanos lo hace permanecer atento y vigilante y la tierra que sueña no tiene dueños
.
Aguante Camerano!!!